martes, 28 de junio de 2011

Llegaste

Llegaste a mi cuarto no se cómo

en esa oscuridad que hechiza

te sentaste en mi cama y me miraste

con la sonrisa de siempre

la que me confundió una mañana de sol

mirando el mar en la playa

Afuera detrás de la ventana llovía

su sonido me refrescaba

la brisa que por la rendija entraba

acariciaba mi cara.

Miraba las blanquecinas paredes de mi cuarto

Estabas ahí

no sé como entraste

y te sentaste en el quicio de mi alma

donde te esperaba en mis sueños

con tu vestido de siempre

con tu risa de siempre

con ese tu rostro que me atrapó en una esquina

y me obligó a seguirte

Te dije: ¡hola! –no me escuchaste

me mirabas como siempre lo habías hecho

así lo recuerdo

desde que te vi por vez primera

dejando tu canto en sensaciones

que me obligaban a mirarte.

La noche era la noche pero estabas ahí

entraste no sé como

atravesando los muros de adobe negro

de adobe blanco

de adobe fresco

cogiste mi corazón lo limpiaste

volviendo a su movimientos vitales.

Despierto o dormido no me daba cuenta

noche de insomnio

noche de vagos recuerdos

noche de dudas y de ausencias

noche de sueños letales.

Cogiste mis manos me diste un beso y te marchaste

atravesando los muros de adobe negro

de adobe blanco.

de adobe blando

No hay comentarios:

Publicar un comentario